Don Arte te desea un Feliz día del Orgullo Gay.-
Por: Martha Bastidas
¿Qué
es el orgullo?
En algún momento has tenido la sensación de que muchas de las personas que postean en sus redes, utilizan una etiqueta o se visten del color del arcoíris no comprenden del todo, lo que esta bandera y esta palabra realmente significan.
Es
como cuando sale un personaje del reggaetón como “Bad Bunny a querer hacer un
video basándose en el marketing que le puede dar tratar de mostrarse en pro de
los movimientos LGBTQI+, sin embargo no creo en absoluto que esto los
represente. Las razones que puedo escribir son muchas, o es que ¿ acaso en sus
próximas producciones musicales dejara de exponer a las mujeres como objeto? o
quizás cree que se reivindica caracterizando a una mujer colocándose unas tetas
enormes, diciendo “yo perreo sola” pero al final “perreandole” de espaldas a un
hombre que es él mismo, no lo sé, pero
creo que si alguien puede encontrar algo bueno o nuevo en este video está muy
lejos de entender la lucha que desde hace muchos años han librado personas como
Simon Nkoli, Frida Kahlo, Sylvia Rivera o Karl Heinrich Ulrichs, sería una
hipocresía considerarse pro igualdad de género y apoyar este tipo de
pensamientos en donde solo por decir en voz alta “ni una menos” ya sientes que
tienes un pase libre para ser pro derechos humanos.
Ahora
bien la concepción del orgullo data de los años 1969, cuando un grupo de
homosexuales de los Estados Unidos se enfrentó a las fuerzas policiales reivindicando
sus derechos, creando manifestaciones espontáneas con el objetivo de que todo
el colectivo LGTBIQ+ pudiese amar, e ir libremente a cualquier lugar sin temor
de ser arrestados.
Entre
este devenir de manifestaciones cada parte de la sociedad ha hecho su parte en
pro o en contra de este movimiento, en el caso que nos atañe sabemos que la
historia del arte está desbordada de referencias alusivas a la forma en que se
puede disfrutar la sexualidad humana y como
no podría ser de otra manera, las orientaciones sexuales disidentes a la norma
brotan de una forma más o menos explícita según las diferentes épocas y
contexto; en el caso por ejemplo Donatello,
Leonardo da Vinci, Miguel Ángel o Jacques Louis David, todos ellos cultivan con
pasión esa vuelta a un sensual desnudo masculino fruto de una adoración
obsesiva al cuerpo y de un velado deseo del hombre hacia el hombre
transparentando incluso, en determinadas ocasiones, cierta inclinación hacia la
misoginia.
Por
otro lado el arte de la segunda mitad del siglo XIX visibiliza el cuerpo
masculino como fuente y objeto de deseo. No obstante, debemos esperar hasta bien
entrado el siglo XX para encontrarnos con obras que realmente muestran de
manera explícita el contexto que rodeaba a la comunidad homosexual de la época,
sus pasiones y sus bajos fondos, que no solo incluía a caballeros en sus filas
en ejemplo de ello el proyecto “Womanhouse” que reunió a artistas como Judy
Chicago, Miriam Schapiro o Faith Wilding, en Europa, ya a finales de los
setenta, existieron experiencias similares de la mano de colectivos como el
francés “Colletif Femmes Art”, es crucial considerar la importancia de estas
artistas que con sus obras han potenciado el carácter político del arte como
herramienta de evolución social.
Alejándonos
un poco de los 70’ y acercándonos al nuevo milenio con la derogación de leyes
que penalizaban la homosexualidad, la aprobación del primer país que permitió
la unión civil entre parejas del mismo sexo y la aprobación de leyes que
protegen a la comunidad, ya los artistas comenzaron a dejar ver su
identidad real de una forma más liberal tal
es el caso de Elton John, David Bowie, Freddie Mercury, Janis Jopplin, Ian
Mckellen, pasando por artistas como Marilyn Manson, Rob Halford (Judas Priest)
o Till Lindemann (vocalista de la banda Ramnsteim) quien es abiertamente
bisexual, y que por el estereotipo de la música que hacen podríamos decir que
parecían “machitos” no solo han confirmado su bisexulidad u homosexualidad sino
que también han hecho grandes aportes a la lucha de la comunidad LGBTQI+.
En
conclusión decidir pertenecer o alzar una bandera del orgullo es mucho más que
tomarte la foto o postear en tus redes, realmente se trata de conocer la
historia que hay detrás de la lucha de muchos que no tuvieron que quitarse una
camiseta o dejarse crecer los bellos de
las axilas, para dejar en claro que el
simple hecho de estar en este mundo te da el derecho de vivir tu vida sin
necesidad de pedir permiso para besarte en un lugar público, para casarte con
quien quieras o para simplemente disfrutar del derecho de amar a quien desees,
siempre basándote en la premisa fundamental de la sociedad que es respetar el
espacio y pensamiento de los demás, para poder exigir que se te trate de igual
forma.






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